La tuna es un fruto estacional cuya cosecha toma lugar durante los meses de julio, agosto y septiembre, por lo que resulta un gran reto en tan corta temporada conseguir solamente las más dulces y jugosas. Existe de ellas una gran variedad poco conocida aun entre los mexicanos: Las hay verdes, llamadas Tuna Esmeralda, reina, burronas; las hay rojas como las cardona, pelona y tapona; y variedad de amarillas; también  hay frutos de otras cactáceas con formas, tamaños y colores diversos, de nombres indígenas llenos de imaginación. Entre todas ellas extraemos las variadas esencias que dan origen al vino primigenio del que obtenemos nuestros distintos destilados.

El proceso de fermentación y destilación es lento y cuidadoso, estos esfuerzos son recompensados al obtener Cópil, y el gran tunal, licores 100% de tuna.